Donde la pasión por la cereza se une con la investigacion y la tecnología. Impulsado por:

‘0900 Ziraat’: calcio + biostimulantes bajan el cracking

📓 Referencia completa: Polat, Y.; Yasmin, S.; İmrak, B.; Gündeşli, M. A.; Güney, M.; Çömlekçioğlu, S.; Kafkas, N. E. (2026). Pre-Harvest Calcium and Biostimulant Applications Mitigate Fruit Cracking and Improve Metabolome in Sweet Cherry (Prunus avium L.). Applied Fruit Science, 68, Artículo 20. DOI: 10.1007/s10341-025-01736-6.
🔗 Acceso abierto: No.

Una lluvia a destiempo puede convertir un campaña de cereza “perfecta” en fruta con pérdidas inmediatas. El cracking (rajado) no es solo un problema estético: compromete el rendimiento comercial y deja al fruto más expuesto a deterioros. Este trabajo evalúa si reforzar el calcio con biostimulantes foliares, en pre-cosecha, reduce de forma cuantificable el rajado en el cultivar ‘0900 Ziraat’ y cómo se acompaña ese efecto de cambios en antioxidantes y metabolitos.

El Desafío del Agrietado: Una Perspectiva Fisiológica

Los autores enmarcan el rajado como un fenómeno ligado a la entrada de agua y a la resistencia mecánica de la piel. Desde una óptica experta, este fenómeno no es una simple rotura mecánica, sino un fallo micro-mecánico de la cutícula. La hipótesis de la presión de turgencia postula que el flujo excesivo de agua genera una tensión interna que supera la resistencia del tejido; simultáneamente, la hipótesis del «zipper» sugiere que el agua superficial expande microfisuras preexistentes en la piel. Desde esa base, proponen que el calcio contribuye a sostener la estructura (vía pared celular/pectinas), mientras que ciertos coadyuvantes aportan funciones complementarias: la glicina betaína como osmoprotector, el quitosano por su capacidad de formar película y mejorar la barrera, y el aceite de tomillo o extractos de algas como capas semipermeables y/o moduladores metabólicos.

La Búsqueda de la Sinergia Foliar

El ensayo se realizó en la campaña 2022–2023 en Pozantı (Turquía, 1200 m), con árboles de cinco años de ‘0900 Ziraat’ injertados sobre MaxMa 60 (marco 5 × 5 m; eje central). Se aplicaron tratamientos foliares ~30 días antes de cosecha, en el estado de cambio de color (de amarillo a rosado), con un pulverizador de mochila (15 L) buscando mojado completo. Se comparó un control con agua frente a CaCl₂ al 0,5% y mezclas de CaCl₂ (0,5%) con glicina betaína (400 ppm), quitosano (100 ppm), aceite de tomillo (400 ppm) y extracto de Ascophyllum nodosum (400 ppm). El rajado se midió mediante inmersión en agua destilada (20 ± 1 °C) y recuento a 2, 4 y 6 h para calcular el índice de rajado (CI).

Reducción Drástica del Índice de Agrietado

La diferencia frente al control fue marcada: el CI del control fue 12,0%, y todas las aplicaciones lo redujeron con diferencias significativas. La combinación con mejor desempeño fue CaCl₂ + glicina betaína (1,6%), seguida por CaCl₂ + quitosano (2,4%) y CaCl₂ + silicio (3,6%). En un nivel intermedio quedó CaCl₂ + A. nodosum (4,8%), mientras que CaCl₂ solo y CaCl₂ + aceite de tomillo mostraron valores similares (5,2% en ambos casos). En términos prácticos, el trabajo muestra que el mayor “salto” anti-rajado aparece al acompañar el calcio con coadyuvantes que refuerzan la regulación osmótica o la integridad de la barrera del fruto.

Cambios en antioxidantes y metabolitos

El estudio no se limita al CI: también cuantifica capacidad antioxidante (DPPH), fenoles totales y antocianinas, además de azúcares, ácidos orgánicos y vitamina C. En DPPH, los valores más altos correspondieron a CaCl₂ + A. nodosum (17,14%) y CaCl₂ + glicina betaína (16,19%), frente al control (14,13%). En fenoles totales destacó CaCl₂ + A. nodosum (122,16 mg GAE/100 g FW). El patrón de azúcares y ácidos fue especialmente notable con quitosano: elevó glucosa y fructosay mostró el mayor contenido de vitamina C (18,65 mg/100 g FW), además de altos niveles de ácido málico (110,68 g/kg) y succínico (1,44 g/kg). Esta divergencia de respuestas sugiere que el “mejor” tratamiento puede depender de si el objetivo prioritario es minimizar rajado o modular atributos bioquímicos concretos.

Transformación del Metaboloma

El estudio demuestra que la aplicación foliar no solo mejora la resistencia física, sino que reprograma el metaboloma del fruto. La combinación con Quitosano fue particularmente sobresaliente, elevando la Vitamina C a 18.65 mg/100g (frente a 13.37 mg/100g en el control).

Desde una perspectiva bioquímica, este incremento se atribuye a que el Quitosano induce la activación de enzimas clave como la invertasa y la sacarosa sintasa, las cuales hidrolizan la sacarosa en glucosa y fructosa.

Este estudio demuestra que la aplicación foliar pre-cosecha de cloruro de calcio combinado con bioestimulantes, específicamente la glicina betaína y el quitosano, es una estrategia eficaz y rentable que puede reducir drásticamente el agrietamiento de la cereza inducido por la lluvia. Además de proteger la integridad física del fruto, estos tratamientos mejoran significativamente su calidad nutracéutica y comercial al aumentar los niveles de antioxidantes, azúcares y vitamina C.

Los autores sugieren que futuras investigaciones deberían centrarse en optimizar los tiempos y dosis de aplicación, validar la eficacia de estos tratamientos en una mayor diversidad de variedades y condiciones climáticas, y evaluar la aceptación final por parte del consumidor

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp

Hola, 👋 Encantados de conocerte.

Regístrate para recibir contenido interesante en tu bandeja de entrada, cada mes.

Subscribe to My Newsletter

Subscribe to my weekly newsletter. I don’t send any spam email ever!