📓 Referencia completa: Tosun, N. E., & Uzundumlu, A. S. (2025). Cherry Production Forecasting of Leading Countries in 2024–2028. Applied Fruit Science, 67, 67. DOI: 10.1007/s10341-025-01290-1.
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Un horizonte de más de 3 millones de toneladas
¿Qué países marcarán el ritmo del mercado mundial de la cereza en la segunda mitad de esta década? El artículo de Tosun y Uzundumlu, publicado en 2025, responde a esa pregunta con una aproximación econométrica basada en series históricas largas, no en impresiones coyunturales.
A partir de datos FAOSTAT de 1961 a 2023 y mediante modelos Autoregressive Integrated Moving Average (modelo autorregresivo integrado de media móvil, ARIMA), los autores proyectan que la producción mundial media alcanzará 3,08 millones de toneladas en 2024–2028. Sin embargo, el interés del trabajo no está solo en el volumen total. También dibuja un mapa muy concreto de países líderes, productores en consolidación y otros que pierden peso relativo.
La metodología combina la serie histórica de producción con criterios estadísticos de selección de modelo como Akaike Information Criterion (criterio de información de Akaike, AIC), Bayesian Information Criterion (criterio de información bayesiano, BIC), error cuadrático medio y otras métricas de ajuste. Con este enfoque, el estudio concluye que el mercado tenderá a una estructura más concentrada.
El índice CR5 sitúa en 68,07% la cuota agregada prevista para los cinco principales productores en 2024–2028. El artículo interpreta esta evolución como una deriva hacia rasgos oligopolísticos. En otras palabras, seguirá habiendo muchos países productores, pero el peso real del mercado recaerá cada vez más en un núcleo reducido.
Türkiye, Chile y Estados Unidos: tres formas de liderar
Dentro de ese núcleo, Türkiye aparece como el gran dominador por volumen. El artículo estima una cuota media del 26,06%. Además, proyecta una producción de 774,03, 771,65, 761,02, 806,70 y 837,91 mil toneladas entre 2024 y 2028. También recuerda que su producción se multiplicó por 15,35 entre 1961 y 2023.
Ese liderazgo se apoya en una combinación de superficie, trayectoria histórica y condiciones agroclimáticas favorables. El propio trabajo añade, además, una ventana de cosecha amplia y elevada insolación. Sin embargo, su fortaleza productiva no se traduce automáticamente en supremacía exportadora en valor. Entre 2019 y 2023 exportó alrededor del 11–12% de su producción total, y su precio medio de exportación fue de 2,47 dólares/kg, claramente por debajo del de los países premium. Sus principales destinos citados son Rusia, Alemania, Irak, Austria y Países Bajos.
Chile, en cambio, representa el caso más claro de ascenso estratégico. El artículo lo sitúa ya como segundo productor mundial en 2024–2028, con una cuota media del 18,15%. La secuencia proyectada es de 499,44, 521,32, 553,26, 574,04 y 604,91 mil toneladas.
El giro es notable porque el país pasa de un papel marginal en 1961 a una posición central en pocas décadas. Los autores vinculan esa evolución a avances agronómicos y tecnológicos, junto con un posicionamiento exportador muy eficaz. Aquí aparece una de las claves del trabajo: Chile no solo gana volumen, sino también valor.
Entre 2019 y 2023 concentró de media el 37,55% del volumen exportado mundial y el 46,91% del valor exportado. Su precio medio fue de 6,15 dólares/kg. Además, el artículo señala que el 50% de sus exportaciones se dirigieron a China, junto con otros destinos relevantes como Hong Kong, Taiwán, Estados Unidos, Brasil y la Unión Europea.
El caso de Estados Unidos es distinto. El estudio lo mantiene como tercer gran actor, con una cuota media del 11,27% y una producción prevista de 333,66, 324,92, 368,23, 340,64 y 341,56 mil toneladas en 2024–2028.
Lo interesante aquí no es tanto la tendencia ascendente como la combinación de volumen relevante y fuerte capacidad de captura de valor. El artículo indica un precio medio de exportación de 6,67 dólares/kg, incluso superior al de Chile. También subraya que Estados Unidos y Chile son los dos países que más ingresos generan con la exportación de cereza. Sus destinos exportadores incluyen Canadá, Corea, Taiwán, China, Japón, Vietnam y varios países de la Unión Europea. Así, mientras Türkiye domina por masa productiva, Chile y Estados Unidos destacan por su inserción en segmentos de mayor valor.
Uzbekistán e Irán: expansión con menor valorización
La proyección más llamativa fuera del trío principal es probablemente la de Uzbekistán. El artículo lo sitúa ya en cuarta posición, con una cuota media del 8,00% y una producción estimada de 226,25, 238,31, 243,73, 248,82 y 255,32 mil toneladas.
Los autores señalan que su importancia ha crecido desde la década de 1990 y relacionan este avance con ventajas ecológicas, expansión de superficie y políticas de reconversión agraria. En concreto, recogen que la superficie pasó de 5.000 ha en 1995 a 3.000 ha en 2015, para después crecer rápidamente hasta 16.440 ha en 2023.
Pese a ello, el país todavía no convierte su peso productivo en la misma proporción exportadora. Entre 2019 y 2023 aportó 3,94% de las exportaciones mundiales y solo 1,30% del valor exportado. Su precio medio fue de 1,60 dólares/kg.
Irán aparece como un productor intermedio de gran interés regional. Para 2024–2028 se proyectan 139,56, 134,75, 137,63, 140,42 y 141,89 mil toneladas, lo que le otorgaría una cuota media del 4,58%.
El artículo señala que sus exportaciones se dirigen principalmente a Emiratos Árabes Unidos, Rusia e Irak. Su precio medio de exportación fue de 1,36 dólares/kg y su participación exportadora, del 1,76%. Es, por tanto, un país con peso productivo apreciable, pero con menor capacidad de valorización comercial que los líderes del Pacífico.
España y Grecia: consolidación dentro del espacio europeo
En el caso de España, el trabajo la sitúa en una posición estable dentro del segundo escalón mundial. Su cuota media prevista es del 3,78%, con producciones de 115,13, 112,88, 115,09, 114,03 y 115,79 mil toneladas entre 2024 y 2028.
El artículo subraya que entre 2019 y 2023 la cantidad producida aumentó 2,62% y la superficie 4,00% respecto a 2018. En el plano comercial, se cita un valor exportado de 140,23 millones de dólares en 2023 y un precio medio de 3,70 dólares/kg. El destino exportador es claramente europeo: 65,89% hacia países de la Unión Europea y 33,90% hacia el Reino Unido.
La lectura que deja el trabajo es la de un productor importante, sólido en el mercado europeo, pero sin el peso relativo de los tres grandes líderes.
También Grecia merece una pincelada. El artículo prevé que supere las 100 mil toneladas en 2024–2028, con una cuota media del 3,53%. Además, destaca una expansión de superficie desde 16.050 hasta 17.346 ha entre 2018 y 2023.
El trabajo recoge asimismo un precio medio de exportación de 2,37 dólares/kg y una orientación exportadora relevante hacia Alemania, Italia, Rumanía, Países Bajos, Bulgaria, Polonia, Lituania y Letonia. Grecia no compite en la misma escala que Türkiye o Chile, pero sí consolida un perfil de productor exportador cada vez más visible dentro del espacio europeo.
Italia, Polonia y Siria: trayectorias más limitadas
Entre los países con menor impulso relativo, Italia sobresale por contraste histórico. Fue líder mundial en las primeras décadas de la serie. Sin embargo, el artículo proyecta una secuencia descendente de 92,85, 90,99, 89,14, 87,28 y 85,42 mil toneladas entre 2024 y 2028, con una cuota media del 2,94%.
Los autores asocian su debilidad reciente, al menos para 2024, a condiciones meteorológicas adversas durante la floración. En concreto, citan noches frías y días cálidos que afectaron negativamente al cuajado. Aun así, Italia conserva un precio medio de exportación elevado, 5,15 dólares/kg, señal de que mantiene presencia en segmentos de valor, aunque con menor peso productivo global.
Polonia y Siria completan el grupo de países analizados con cuotas medias del 2,10% y 2,18%, respectivamente. Para Polonia, el estudio proyecta entre 60,93 y 65,87 mil toneladas según el año. Su precio medio de exportación fue de 1,85 dólares/kg, con destinos como Bielorrusia, Alemania y Lituania.
Siria, por su parte, partiría de 62,12 mil toneladas en 2024 y se acercaría a 68,7 mil toneladas al final del periodo. Su precio medio de exportación fue de 1,87 dólares/kg, con destinos como Alemania, Italia, Países Bajos, Bulgaria y Polonia.
Ninguno de los dos altera el equilibrio global. Aun así, ambos muestran que el mercado internacional de la cereza sigue siendo policéntrico en su base, aunque cada vez más jerarquizado en su cúpula.
Qué significa realmente este mapa
La principal aportación del estudio no es solo anunciar que habrá más cereza. También muestra que no todos los países crecerán del mismo modo ni competirán en el mismo terreno.
Türkiye seguirá siendo la referencia en volumen. Chile y Estados Unidos conservarán una posición privilegiada en generación de valor. Uzbekistán se afianza como emergente. España y Grecia consolidan perfiles regionales competitivos. Italia, por su parte, ilustra cómo una gran tradición productiva no garantiza mantener el liderazgo.
Vista en conjunto, la proyección sugiere que la competencia futura dependerá cada vez más de la combinación entre volumen, calidad, durabilidad postcosecha, precio de exportación y adaptación climática. Esa es, probablemente, la idea más útil que deja el trabajo: en el mercado global de la cereza, producir mucho ya no basta; importa tanto o más saber dónde, cómo y a qué precio se venden.









