Donde la pasión por la cereza se une con la investigacion y la tecnología. Impulsado por:

La Producción Mundial de Cerezas

Jesús Alonso Sánchez

La producción mundial de cerezas ha crecido en la última década, impulsada por la demanda global y avances tecnológicos en el cultivo. Durante la última década, el área mundial de cultivo de cerezas ha pasado de las 402.906 ha en 2014 a las 462.868 ha en 2023 con un incremento del 14,9%. Turquía, Chile y EE.UU. lideran la producción, con diferencias en rendimiento y estrategias de mercado. Factores climáticos y económicos influyen en la eficiencia del cultivo y en el comercio internacional. Este análisis explora los principales productores, tendencias y desafíos del sector.

1. Comparación de producción y rendimiento entre países

Turquía lidera claramente la producción global, seguida por EE.UU. y Chile, mientras que otros países europeos y de Asia Central completan el ranking. Los datos recientes de la FAO muestran que Turquía es el mayor productor mundial de cerezas, con alrededor de 700 mil toneladas anuales (aprox. 24,2% de la producción global en el periodo 2021-2023). Otros países destacados son Chile y Estados Unidos, con producciones de 440.783 y 285.733 t respectivamente. Les siguen países como Uzbekistán, Irán, España, Italia y Gracia, cuyas producciones típicamente oscilan entre las 90 y 200 mil toneladas anuales. En el caso de Siria, Ucrania, Rusia y Bulgaria, su producción está en torno a las 50-60 mil toneladas anuales en el periodo 2021-23. En cambio, países como China, Alemania, Francia, Portugal o Japón tienen producciones más modestas (15–35 mil t) y suelen depender de importaciones para satisfacer su demanda interna.

PaísÁrea (ha)Producción (t)Rendimiento (t/ha)Población (2024)Prod. per capita (kg/habitante)
Turquía80.630694.2228,6187.473.8007,94
Chile58.005440.7837,6319.129.95223,04
EEUU35.208285.7338,11345.426.5670,83
Siria30.68162.8612,0522.125.0002,84
España29.033115.4503,9747.520.0002,43
Italia28.31796.2173,4059.342.8701,62
Irán17.309123.3487,1391.567.7371,35
Grecia16.69393.2075,5910.384.9718,98
Uzbekistán15.393216.44514,0936.724.0005,89
Federación de Rusia11.56457.0904,94144.820.4230,39
Bulgaria10.40050.9234,896.447.7107,90
Macedonia del Norte10.2554.8040,472.027.9082,37
China8.56135.7564,181.419.321.2790,03
Ucrania7.90057.7537,5432.000.0001,80
Francia6.75726.1873,8866.548.5320,39
Portugal6.35320.1403,1810.196.7091,98
Alemania5.81732.7205,6484.552.2360,39
Serbia4.46918.1294,056.600.0002,75
República de Moldova4.40413.2833,003.034.9684,38
Japón4.23015.5003,67123.753.0420,13
MUNDO465.1202.873.0006,188.210.660.0000,34

La eficiencia en el uso del suelo se refleja directamente en el rendimiento: cuántas toneladas produce un país por cada hectárea de cerezos plantados. Al relacionar la producción total con el área cultivada, se identifican diferencias importantes en la productividad de los huertos entre países. En términos generales, los países con agricultura intensiva y manejo tecnificado obtienen mayor cosecha por hectárea. Según la FAO, el rendimiento promedio de los 20 países con mayor superficie del cultivo del cerezo es de 4,45 t/ha, y a nivel mundial de 6,17 t/ha, pero algunos países logran superar ampliamente esa cifra. Sorprende el alto rendimiento de las plantaciones de Uzbekistan, si bien es cierto que el cultivo de cerezas se beneficia de las condiciones climáticas favorables y la disponibilidad de tierras agrícolas adecuadas. Además, el país ha estado invirtiendo en mejorar las técnicas de cultivo y la infraestructura agrícola. En términos de rendimiento, países como Chile, Turquía o EE. UU. se ubican entre los más eficientes, al obtener más toneladas por hectárea gracias a las inversiones en tecnología, manejo agronómico avanzado y selección varietal. Turquía mantiene la mayor superficie de cerezos a nivel global, aproximadamente 80.000 ha, representan el 17,3% del total mundial y además logra un alto rendimiento (8,61 t/ha), gracias a su clima favorable y a la amplia adopción de variedades mejoradas (más de cien cultivares, destacando la ‘0900 Ziraat’). Esta combinación de gran superficie y alto rendimiento explica su posición dominante produciendo casi una cuarta parte de las cerezas del mundo. EE. UU. y Chile obtienen rendimientos de 8,11 y 7,63 t/ha respectivamente debido a la modernización y tecnificación de sus plantaciones. En el caso de Chile pasó de tener ~3,200 ha de cerezos en el año 2000 a 63.495 ha en 2023, expandiéndose exponencialmente. Sin embargo, su producción creció aún más rápido, triplicándose en diez años, mejorando su rendimiento, debido a la implantación de plantaciones de alta densidad, eficientes sistemas de riego y protección frente a la lluvia. En el sur de Chile, el rendimiento típico es de unas 15 t/ha y se han registrado cosechas superiores a 20 t/ha en huertos altamente tecnificados, muy por encima de la media global.

Estos altos rendimientos contrastan con los bajos rendimientos obtenidos en países europeos como España, Francia o Italia.  En el caso de España, cuyas plantaciones representan el 6,09% de la superficie mundial de cerezos, 28.340 ha en 2023, solo representa el 4% de la producción, ofreciendo un rendimiento medio ligeramente por debajo de la media global, 3,69 t/ha en el periodo 2021-2023. Esto puede atribuirse a que gran parte de sus plantaciones son tradicionales, menos intensificadas y con variedades locales, así como grandes extensiones del cultivo en secano y prácticas agrícolas menos tecnificadas.

2. Relación entre producción per cápita y consumo interno

Un análisis de la producción per cápita (producción total dividida por la población) ayuda a entender cuánto producen los países en relación con su tamaño poblacional, y cómo esto influye en el consumo interno y el potencial exportador. A continuación, se comparan algunos casos representativos.

En la tabla 1 se aprecia que Chile tienen una producción por habitante extraordinariamente alta (más de 23 kg por persona al año en el periodo 2021-2023), muy por encima de lo que su población podría consumir localmente. De hecho, Chile exportó en 2023 el 95% de su producción de cerezas principalmente a mercados de Asia y Norteamérica, ya que su consumo interno es relativamente pequeño dada la abundancia de oferta. Tener una producción per cápita alta es un indicio de un enfoque exportador: el país es capaz de abastecer su demanda interna y colocar excedentes en el mercado internacional.

Por el contrario, países como Estados Unidos, Francia, Alemania, Japón y sobre todos, China, presentan producciones per cápita muy bajas, inferiores a 1 kg por persona. En el caso de Estados Unidos, su producción es de 0,83 kg per cápita, y apenas cubre la creciente demanda interna.  Aunque EE. UU. exporta cerezas de alta calidad, también importa cerezas durante el invierno, principalmente de Chile, para satisfacer a los consumidores durante todo el año. Alemania, por su parte, produce 0,39 kg por habitante y depende fuertemente de importaciones de países productores como Turquía y España para cubrir la demanda interna; de hecho, Alemania figura constantemente entre los mayores importadores mundiales de cerezas frescas, en 2023 esta cifra fue de 40.631 t. Esta situación refleja que cuando la producción per cápita es baja y la fruta es apreciada en la dieta local, el país se vuelve importador neto.

Un caso intermedio interesante es Turquía, que con 7,94 kg/persona año en el periodo 2021-2023 tiene tanto un altísimo consumo interno, cercano al 90% de su producción. Turquía es un gran consumidor tradicional de cerezas, la fruta fresca y sus derivados son populares en la dieta turca, por lo que destina la mayor parte de su cosecha al mercado doméstico. Aun así, gracias a su enorme producción total, Turquía logra exportar parte de su cosecha – principalmente a la Unión Europea y Rusia, aunque sin llegar a los niveles de Chile. En 2023, Turquía exportó cerezas frescas por valor de $214,3 millones (alrededor de 88,4 mil toneladas), equivalentes a 11,3% su producción.

Por otro lado, España, siendo un consumidor neto de cerezas en su mercado interno, al que destinó en 2023 aproximadamente el 67,2% de su producción de cerezas, exportó principalmente al mercado europeo 34.265 t por un valor de $140,5 millones.

Cabe destacar que, a nivel mundial, solo alrededor del 15% de la producción de cerezas se comercializa internacionalmente, la gran mayoría se consume en el país de origen – lo que subraya que los principales productores generalmente cultivan cerezas pensando primero en sus mercados internos, con la notable excepción de Chile, cuyo modelo de negocio está enfocado en la exportación.

3. Factores climáticos y económicos que afectan la producción

La producción de cerezas está fuertemente condicionada por factores climáticos. El cerezo (Prunus avium) es propio de climas templados y requiere un marcado período frío invernal. En general, la mayor parte de los huertos de cerezos en el mundo se sitúan en el hemisferio norte, entre los paralelos 40° y 60° de latitud, donde se cumplen sus requisitos climáticos. Este frutal prefiere inviernos largos y fríos, primaveras templadas y veranos cortos y cálidos. Necesita acumular muchas horas de frío invernal, entre 400 y 1.500 horas bajo 7°C, dependiendo de la variedad, para inducir una floración uniforme. Por ello, regiones con inviernos suaves o tropicales no son aptas para el cerezo, a menos que se recurra a variedades de bajo requerimiento de frío.

Dentro de los principales países productores, encontramos condiciones climáticas diversas, pero todas dentro de zonas templadas: Turquía aprovecha climas mediterráneos-continentales en Anatolia central y las costas del mar Egeo que brindan inviernos fríos y veranos secos, ideales para cerezas de calidad. Estados Unidos concentra sus cerezos dulces en el oeste, Washington, Oregón y California, con climas mediterráneos o de montaña que ofrecen suficiente frío y veranos secos. Irán y Uzbekistán cultivan cerezas en valles altos y piedemontes donde los inviernos son rigurosos. España, Italia y Grecia lo hacen en zonas mediterráneas, como Aragón y Extremadura en España, Emilia-Romaña en Italia o Macedonia en Grecia, con inviernos frescos justos para el requerimiento de horas-frio y primaveras relativamente estables. Un factor climático crítico son las heladas tardías de primavera durante la floración o el cuaje que pueden arrasar la cosecha. Otro riesgo climático importante es la lluvia excesiva en época de cosecha, que provoca partidura o rajado de los frutos. En regiones productoras como Turquía y el este de Estados Unidos, las lluvias cercanas a la recolección reducen la calidad y el volumen exportable. Para mitigar esto, algunos productores invierten en cubiertas plásticas o mallas en las plantaciones, práctica en algunas plantaciones de Chile y España, para proteger las cerezas de la lluvia y el granizo.

Además del clima, factores económicos y tecnológicos juegan un papel crucial en la producción cerecera. La cereza es un cultivo intensivo en mano de obra, la cosecha manual exige muchas horas/persona en poco tiempo, por lo que los costos laborales y la disponibilidad de personal impactan la superficie cultivada rentable en cada país. En países desarrollados con mano de obra cara como Estados Unidos, Alemania o Japón, la producción tiende a estancarse o reducirse, y se buscan alternativas como la mecanización parcial y la contratación de trabajadores migrantes. En cambio, países con costos laborales más bajos y economías agrarias orientadas a la exportación, como Chile, Turquía o Uzbekistán han podido expandir rápidamente sus plantaciones en los últimos años. En Chile, por ejemplo, el boom de la cereza se explica en gran medida por el alto valor comercial en el mercado chino. Invirtiendo masivamente los productores en nuevas plantaciones motivados por precios internacionales muy rentables.

La infraestructura y tecnología postcosecha también determinan el éxito de la industria en cada país. Turquía, pese a ser el mayor productor, históricamente ha tenido dificultades para acceder a mercados lejanos como Asia por limitaciones en la logística, cadena de frío y variedades menos resistentes al transporte. Esto ha hecho que sus cerezas se destinen principalmente a mercados cercanos (Europa, Rusia) y al consumo interno, limitando sus ganancias en el lucrativo mercado asiático. Sin embargo, inversiones recientes en logística y acuerdos comerciales podrían mejorar esta situación, permitiendo que Turquía explote mejor su potencial exportador en el futuro. En contraste, Chile construyó toda una capacidad logística (centros de embalaje modernos, envíos chárter) enfocada a enviar cerezas por vía aérea y marítima a China en tiempos récord, aprovechando la ventana de consumo del Año Nuevo Lunar. La disponibilidad de capital e inversión determina en buena medida qué países pueden adoptar estas tecnologías avanzadas de producción y postcosecha.

Otro factor económico es la estabilidad política y apoyos gubernamentales. Países que han atravesado conflictos o crisis pueden ver mermada su producción agrícola. Por ejemplo, Siria solía figurar entre los principales productores de cereza, pero la guerra civil ha reducido la producción y exportación drásticamente. En contraste, Uzbekistán ha priorizado la horticultura para diversificar su economía: el Ministerio de Agricultura uzbeko, con apoyo de la FAO, impulsó el programa “Un país, un producto prioritario” para plantar cerezos de alto valor, logrando producir hasta 216 mil toneladas anuales de cerezas en el periodo 2021-2023 con condiciones agroecológicas favorables. La presencia de subsidios o planes de fomento con créditos blandos para agricultores suele traducirse en incrementos sostenidos de producción, como se vio en Turquía durante la última década.

4. Tendencias y proyecciones futuras de la producción de cereza

En la última década, la producción global de cerezas ha mostrado una tendencia ascendente notable. Según FAOSTAT, el suministro mundial de cerezas se incrementó de 1,85 millones de t en 2008 a cerca de 3 millones de t en 2023, un incremento superior al 50%. Este crecimiento ha sido impulsado principalmente por la expansión de las plantaciones en países exportadores del hemisferio sur y por el ingreso de China como actor cada vez más importante. De hecho, China está emergiendo rápidamente tanto como productor como consumidor, aunque las estadísticas oficiales de FAO reportan una producción modesta de 35.789 t en 2023.Informes recientes indican que China está expandiendo agresivamente sus plantaciones en provincias montañosas y al uso de invernaderos en zonas frías de alta altitud para adelantar y extender la temporada, aunque buena parte de su cosecha se destinará al consumo doméstico dada la enorme demanda interna.

Otra tendencia clara es la intensificación tecnológica en la cereza. Los rendimientos promedio globales han subido ligeramente hasta las 6.0 t/ha en la última década, pero este promedio oculta mejoras mucho mayores en plantaciones punta. La adopción de variedades más productivas, portainjertos enanizantes, que permiten plantaciones más intensivas, modernos sistemas de conducción, como la espaldera o “UFO”, y el uso de coberturas anti-lluvia están volviéndose estándar en nuevos proyectos. Países como Chile han incorporado rápidamente estas innovaciones, y otros productores tradicionales están reemplazando antiguas plantaciones de baja densidad por plantaciones nuevas más eficientes. Asimismo, la mejora varietal continúa; se investigan cultivares con menores requerimientos de frío, variedades más resistentes al rajado por lluvia y con mayor vida postcosecha. Estas innovaciones serán cruciales para mantener la producción en las regiones más afectadas por el cambio climático y para expandir la frontera agrícola del cerezo hacia zonas antes marginales.

En cuanto al mercado, las tendencias de consumo global auguran un panorama favorable para la cereza. La fruta fresca se ha popularizado en Asia por sus percepciones de salud y simbolismo, lo que disparó las importaciones asiáticas. Chile se ha consolidado como el mayor exportador con diferencia gracias a su dominio del mercado chino. Mirando al futuro, es de esperar que otros productores busquen aprovechar la alta demanda asiática como Australia, Nueva Zelanda, Argentina y Sudáfrica quienes están incrementando sus exportaciones contraestación hacia Asia. Turquía y Uzbekistán también proyectan aumentar sus envíos internacionales al mejorar sus cadenas de frío y logística, con la mira puesta en China e India como mercados a desarrollar.

No obstante, las proyecciones futuras también deberán considerar desafíos. El cambio climático introduce incertidumbre en la producción, y muchas zonas cereceras requerirán más riego para contrarrestar temperaturas en ascenso y evitar estrés hídrico que afecte la calidad de la fruta. Regiones tradicionales podrían enfrentar escasez de horas frío en inviernos venideros, obligando a migrar cultivos a áreas más frías o adoptar costosas medidas de mitigación. Plagas y enfermedades emergentes, como la mosca Drosophila Suzuki o nuevas cepas de chancro bacteriano, podrían expandirse con climas más cálidos y húmedos, demandando mayor investigación en su manejo integrado. En paralelo, aspectos económicos como la volatilidad de precios y la saturación de mercados también importan y deben ser considerados. Los productores tendrán que ser resilientes y quizás diversificar destinos, fomentando consumo en mercados emergentes de Asia meridional o Medio Oriente.

Pese a estos retos, los pronósticos globales indican un crecimiento continuo de la producción de cereza en el corto y mediano plazo, debido a las cosechas normales en China, Chile, Turquía y la UE. A largo plazo, de consolidarse las mejoras tecnológicas y con una gestión adecuada del clima, la oferta podría seguir en alza. En paralelo, la apreciación del consumidor por las cerezas se mantiene elevada, con énfasis en calidad, tamaño y dulzura, lo cual incentiva a los agricultores a invertir en este cultivo. La sostenibilidad también será un factor creciente, prácticas como la agricultura biológica y la reducción de insumos químicos están ganando terreno para responder a preocupaciones ambientales y de inocuidad. En conclusión, el futuro de la producción cerecera a nivel mundial se perfila con volúmenes mayores, más tecnología y una integración global de mercados, aunque con la necesidad de adaptación constante a las condiciones climáticas cambiantes y a las exigencias económicas para mantener la rentabilidad y la calidad de este apreciado fruto.

Referencias

Este informe se basa principalmente en datos estadísticos de la FAO (FAOSTAT). (2024). Base de datos estadística sobre producción agrícola mundial. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Disponible en: https://www.fao.org/faostat/en/.

Otros info

  1. Wikipedia (2024). Lista de países por producción de cerezas.
    Disponible en: https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_countries_by_cherry_production
  2. Agraria.pe (2024). Producción mundial de cereza superó ligeramente los 4 millones de toneladas en la campaña 2021/2022.
    Disponible en: https://agraria.pe/noticias/produccion-mundial-de-cereza-supero-ligeramente-los-4-millon-29154
  3. SmartCherry (2024). Impactante crecimiento de la superficie de cerezas en Chile durante los últimos 20 años.
    Disponible en: https://smartcherry.cl/noticias/impactante-crecimiento-de-la-superficie-de-cerezas-en-chile-durante-los-ultimos-20-anos
  4. Cherry Times (2024). Global cherry export rocketed from 2 to USD 5 billions in 10 years.
    Disponible en: https://cherrytimes.it/en/news/cherries-global-export-usd-5-billions
  5. USDA Foreign Agricultural Service (2024). Fresh Peaches and Cherries: World Markets and Trade Report.
    Disponible en: https://apps.fas.usda.gov/psdonline/circulars/stonefruit.pdf
  6. SmartCherry (2024). China’s cherry production is forecasted to reach 850,000 tons in the 2024-2025 season.
    Disponible en: https://smartcherry.world/commercial/chinas-cherry-production-is-forecasted-to-reach-850000-tons-in-the-2024-2025-season
  7. NationMaster (2024). Top countries for Cherries Production – FAO Data.
    Disponible en: https://www.nationmaster.com/nmx/ranking/cherries-production
  8. RedAgrícola (2024). Variedades de cerezas con bajos requerimientos de frío se presentan como la mejor alternativa para el futuro de la industria.
    Disponible en: https://redagricola.com/variedades-de-cerezas-con-bajos-requerimientos-se-presentan-como-la-mejor-alternativa-para-el-futuro-de-la-industria
  9. EyouAgro (2024). Analysis of Global Cherry Export Market 2020.
    Disponible en: https://eyouagro.com/news/cherry-export-analysis
  10. Grist (2024). Climate takes its toll on the ‘cherry capital of the world’.
    Disponible en: https://grist.org/food-and-agriculture/climate-takes-its-toll-on-the-cherry-capital-of-the-world
  11. Climate Vulnerability Assessment Cherry Factsheet (2024).
    Disponible en: https://www.dpi.nsw.gov.au/__data/assets/pdf_file/0005/1499837/Climate-Vulnerability-Assessment-Factsheet-Cherry.pdf
  12. FYH Revista (2024). Superficie y producción de cereza aumentan a nivel mundial.
    Disponible en: https://fyh.es/superficie-y-produccion-de-cereza-aumentan-a-nivel-mundial
Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp

Hola, 👋 Encantados de conocerte.

Regístrate para recibir contenido interesante en tu bandeja de entrada, cada mes.

Subscribe to My Newsletter

Subscribe to my weekly newsletter. I don’t send any spam email ever!