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Hábitat natural y cuajado en cerezo en el Chile mediterráneo

García, C. B., Dymond, K., López-Aliste, M., Díaz-Siefer, P., Fontúrbel, F. E., Garratt, M. P. D., & Celis-Diez, J. L. (2026). Natural habitats enhance pollination services in apple and sweet cherry orchards: Evidence from Southern Mediterranean agroecosystems.Agriculture, Ecosystems and Environment, 400, 110220. https://doi.org/10.1016/j.agee.2026.110220.
🔗 Acceso abierto:No.


«No existe una relación directa única y simple entre hábitat natural y polinización del cerezo: los estudios muestran que la influencia del entorno natural sobre la diversidad y comportamiento de polinizadores, y por ende sobre la producción y calidad del fruto, depende de múltiples factores como la proporción de hábitat natural circundante, la distancia al borde del huerto, las prácticas de manejo y la composición de la comunidad de polinizadores.«


Polinización en Chile mediterráneo

La pérdida de hábitat natural amenaza los servicios de polinización y la seguridad alimentaria. Este estudio aterriza esa idea en un caso real de campo. Analiza cómo el paisaje alrededor de los huertos se relaciona con los visitantes florales y con el déficit de polinización. El foco está en dos cultivos: cerezo dulce (Prunus avium) y manzano (Malus domestica).

Dónde se realizó

El trabajo se desarrolló en huertos de O’Higgins y Maule (34–36°S), dentro de la zona mediterránea central de Chile. Los autores describen esta región como un hotspot global de conservación. También indican que aproximadamente el 77% de los cultivos frutales del país se producen en la región mediterránea. En este territorio, la expansión agrícola ha reemplazado gran parte del hábitat natural. Persisten remanentes de vegetación, incluida vegetación esclerófila, en un paisaje dominado por agricultura intensiva.

Medir el efecto del paisaje

Se evaluaron 36 huertos comerciales, 18 de cerezo y 18 de manzano. El paisaje se clasificó según el porcentaje de hábitat natural en un radio de 1 km. Se definieron tres categorías: bajo (≤35%), medio (36–70%) y alto (≥70%).
Dentro de cada huerto se compararon dos posiciones: borde (0 m) e interior (140 m). En ambas se delimitaron parcelas de 400 m². Para medir el servicio de polinización se aplicaron tres tratamientos en inflorescencias: polinización suplementaria (manual), polinización abierta y exclusión (bolsa de malla). El muestreo se realizó en las floraciones de 2021 y 2022.

Observaciones en cerezo

En cerezo, la abeja de la miel (Apis mellifera) aportó el 80% de las visitas. Los insectos silvestres representaron el 20%. Aun así, el componente silvestre respondió con fuerza al paisaje. Cuando el hábitat natural fue bajo (≤35%), la riqueza de visitantes silvestres fue 33% menor que en paisajes medios y 50% menor que en paisajes altos. Las visitas silvestres también cayeron de forma marcada. Fueron 70,6% menores que en paisajes medios y 79% menores que en paisajes altos.

El gradiente dentro del huerto también importó. En cerezo, la riqueza de silvestres fue 25% menor en el interior que en el borde. Además, considerando ambos cultivos, las visitas silvestres fueron 71% más altas en el borde que en el interior. En la comunidad silvestre total dominaron Diptera (70%) y Coleoptera (24%). Entre los dípteros destacaron Anthomyiidae (24%) y Syrphidae (17%). Los coleópteros observados en flores se atribuyeron a Melyridae.

Cuajado y calidad del fruto

La prueba funcional fue clara en cerezo. El cuajado temprano fue mayor con polinización abierta que con exclusión. Además, el cuajado aumentó con la riqueza de visitantes silvestres, con sus visitas, y también con las visitas de A. mellifera.
En manzano, el cuajado temprano se asoció con las visitas de dípteros. Las visitas de abeja melífera no mostraron un efecto significativo sobre el cuajado temprano. Sin embargo, sí se asociaron con el cuajado de semillas.

En calidad, la polinización por insectos se vinculó con mejoras en diámetro y °Brix. En manzano también se observó mejora en peso. Aun así, el estudio indica que no encontró una relación directa entre el número de visitas y la calidad final medida. Tampoco detectó diferencias en firmeza entre tratamientos en ninguno de los dos cultivos. En la discusión, los autores señalan que, al menos en manzano, trabajar con múltiples cultivares puede contribuir a enmascarar relaciones finas entre visitas y calidad.

Umbrales y lectura agronómica

El artículo propone umbrales explícitos. Para cerezo, sugiere mantener al menos ~36% de hábitat natural alrededor del huerto (1 km). Para manzano, plantea un mínimo ~71% para evitar déficits de peso bajo las condiciones evaluadas. Como vía de manejo, se menciona aumentar la heterogeneidad del huerto incorporando vegetación. Se citan opciones como cubiertas vegetales, corredores biológicos, franjas florales e “islas” de vegetación nativa. El mensaje final es operativo: el paisaje y el borde del huerto no son un detalle, son parte del sistema que sostiene la polinización y el cuajado.

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