📓 Referencia completa
Abduramanova, S., Saimnazarov, Y., Adilov, H., Kurbonmurodov, A., Okkuziev, I., Abdullayev, D., y Kurbonboeva, N. (2026). Microclonal propagation through in vitro and optimization of the rhizogenesis using growth regulators in cherry (Prunus avium L.). SABRAO Journal of Breeding and Genetics, 58(1), 368–377. DOI: 10.54910/sabrao2026.58.1.34.
🔗 Acceso abierto
Artículo disponible en acceso abierto en la web de la revista. SABRAO-J-Breed-Genet-58-1-368-3…
Un problema silencioso en la base del huerto
La modernización del cerezo no depende solo de nuevas variedades o de mejores sistemas de plantación. También depende de algo menos visible: disponer de plantas uniformes, sanas y bien adaptadas desde el vivero. En ese punto, la micropropagación in vitro deja de ser una técnica de laboratorio para convertirse en una herramienta estratégica.
La cereza ocupa una posición destacada en el comercio internacional de fruta de hueso, y en Uzbekistán la implantación de sistemas intensivos ha aumentado el interés por portainjertos de menor vigor y por técnicas de micropropagación más eficientes. Según plantean los autores, ese avance se apoya en tecnologías de cultivo intensivo y en el uso de cultivares productivos y portainjertos de menor vigor, como Gisela-5, Gisela-6 y Colt, materiales especialmente valiosos para huertos más compactos y manejables.
Qué comparó exactamente el estudio
A partir de ese marco, el trabajo evaluó cuatro portainjertos —Krimskiy-5, Gisela-5, Gisela-6 y Colt— y cinco cultivares —Bahor, Volove Serdse, Revershon, Kara Geles y Napoleon— con un objetivo muy concreto: identificar qué medio nutritivo y qué combinación de reguladores de crecimiento favorecían más la formación de brotes. Para ello se ensayaron el medio de Murashige y Skoog (MS), una versión mejorada de ese mismo medio, el medio Driver and Kuniyuki Walnut (DKW) y el Woody Plant Medium (WPM). Sobre esos medios se añadieron distintas citoquininas, como la 6-bencilaminopurina (BAP), el thidiazuron (TDZ) y la meta-topolina (mT), junto con auxinas como el ácido indolbutírico (IBA) y el ácido naftalenacético (NAA).
Los explantos procedían de yemas vegetativas y meristemos apicales y se cultivaron entre 2019 y 2022 en Tashkent, bajo condiciones controladas de 21–23 °C, 55 % de humedad relativa, 16 horas de luz y subcultivos cada 21 días. La evaluación se centró en dos variables muy directas: el número de brotes por explanto y su longitud.
DKW supera a MS y WPM
El resultado más consistente del estudio fue la superioridad del medio DKW frente al medio MS y al medio WPM en la mayor parte de los genotipos evaluados. Los autores relacionan esa ventaja con la composición del propio medio DKW, más rica en calcio y nitratos, lo que favorecería la formación y el crecimiento de brotes en explantos de cerezo.
En los portainjertos, Krimskiy-5 alcanzó su mejor respuesta con medio DKW suplementado con 0,01 mg/l de ácido indolbutírico y 0,75 mg/l de 6-bencilaminopurina, con 2,95 brotes por explanto y 1,84 cm de longitud. Gisela-5 respondió mejor con 0,02 mg/l de ácido indolbutírico y 0,75 mg/l de 6-bencilaminopurina, con 2,77 brotes y 1,98 cm, mientras que Gisela-6 llegó a 2,99 brotes y 1,98 cm con 0,01 mg/l de ácido indolbutírico y 0,75 mg/l de 6-bencilaminopurina. En Colt, la mejor combinación fue también DKW, pero con 0,02 mg/l de ácido indolbutírico y 1,0 mg/l de 6-bencilaminopurina, alcanzando 2,92 brotes y 1,78 cm.
La respuesta depende del genotipo
En los cultivares, el patrón general se mantuvo, aunque con una dependencia más marcada de la combinación hormonal. Bahor, Volove Serdse y Revershon rindieron mejor en medio DKW con 0,01 mg/l de ácido indolbutírico y 1,0 mg/l de meta-topolina, superando en todos los casos los 2,9 brotes por explanto y los 2,1 cm de longitud. Kara Geles alcanzó 3,22 brotes y 1,98 cm con medio DKW más 0,02 mg/l de ácido naftalenacético y 1,50 mg/l de thidiazuron. El valor más alto de todo el trabajo correspondió a Pink Napoleon, con 3,42 brotes por explanto y 3,52 cm de longitud bajo esa misma combinación.
Más allá de esos valores, el mensaje de fondo es claro: en cerezo no hay una receta universal. El medio nutritivo importa, pero también el ajuste fino entre auxinas y citoquininas, y ese equilibrio cambia según el portainjerto o el cultivar. Por eso este trabajo no solo compara tratamientos, sino que aporta una base práctica para producir planta de mayor calidad y avanzar hacia sistemas de propagación más precisos, homogéneos y adaptados al material vegetal de partida.









