Entre el 28 y el 29 de abril recorrí varias fincas clave en Murcia y Alicante para conocer de primera mano el presente y futuro de la cereza temprana y de montaña en el sureste español. El viaje comenzó junto con Luis Elías Soria, visitando los interesantes cultivos de Fincas Toli, la finca experimental de COT International y el cultivo de Royal Tioga en Sol Limonar. El siguiente día, ya en solitario, me adentré en la montaña alicantina para conocer Mas de Roc, una de las mayores explotaciones ecológicas de cereza en España. Este recorrido me permitió conversar con productores, técnicos y viveristas sobre variedades, portainjertos, facilidades de postcosecha y las claves para producir cerezas de calidad en entornos cada vez más exigentes. Estas son las crónicas de un viaje con identidad técnica, visión crítica y sabor a cereza.
Luis Elías y Royal Tioga: punto de partida para entender la cereza temprana en Murcia
En el viverismo de cereza, pocos perfiles reúnen hoy tanta experiencia, perspectiva y visión de futuro como Luis Elías Soria. Conversar con él, aunque sea durante el trayecto entre fincas, es una clase magistral en movimiento. Luis es la tercera generación de Viveros Mariano Soria, un vivero familiar fundado en 1958 que hoy produce entre 700.000 y un millón de plantas anuales, repartidas entre sus tres sedes en La Almunia, Caspe y Antequera.
Luis representa una mirada técnica y a la vez crítica sobre el sector. “De cerezo producimos fácilmente entre 70.000 y 80.000 plantas al año”, señala, aunque para esta campaña ya tiene el cupo completo. Parte de la producción se realiza en maceta, incluso en cerezo, algo que hasta hace poco parecía inviable. “Hemos logrado hacer macetas de cerezo, cambiando el formato, tipología de riego, todo un poco… y sale una cosa muy chula”, comenta con una sonrisa que esconde muchas horas de prueba y error.
El vivero trabaja con madera de pies madre certificados y aunque aún no hay una gran demanda de planta certificada en cerezo —como sí ocurre en uva de mesa—, Luis cree que el futuro irá por ese camino: “Muchas de nuestras plantas están hechas ya con madera certificada, aunque el sector todavía no esté dispuesto a pagar ese extra”.
En cuanto a portainjertos, la experiencia es clave. El Adara se ha impuesto por su capacidad de adaptarse a suelos calizos y por mejorar la calidad del fruto. También utilizan Santa Lucía 64 y, de forma puntual bajo pedido otros portainjertos como Marilan, F12 o Colt. “Con Royal Tioga, por ejemplo, usamos Garnem y Adara, y vemos comportamientos muy distintos. El Garnem empuja mucho más”.
Hablando de Royal Tioga, el vivero tiene una relación cercana con obtentores como IPS (responsables de la serie Royal), Summerland, COT International o PSB. Luis reconoce que “el grupo Royal ha tenido un impacto muy fuerte. En particular, Royal Helen nos parece un espectáculo a nivel de calidad total”. También destaca Royal Bailey por calibre (hasta 34 mm), y Royal Apache por su dureza y capacidad de viaje pese a no ser autofértil. “Sofía sigue siendo una variedad extraordinaria a la que no se le ha hecho justicia”, añade.
La entrevista se cierra con una mirada más amplia al contexto nacional e internacional. Luis destaca la importancia de planificar las plantaciones en función del mercado y el momento de entrada: “En un mundo competitivo, con frutos pequeños y costes altos, hay que pensar muy bien dónde tienes tu finca y qué tipo de fruta busca tu línea de comercialización”.
Sobre el futuro de la cereza en España es claro: “Hay posibilidades de crecimiento, sobre todo en el sector temprano. Sabemos que podemos hacer cerezas más tempranas en zonas más cálidas, y eso va a alargar la temporada. El reto está en leer bien las tendencias y apostar por lo que tenga sentido”.
Una entrevista de carretera que deja claro que el futuro del viverismo cerecero español pasa, sin duda, por perfiles como el suyo.
Fincas Toli: Tradición e Innovación en la Producción de Cereza en Jumilla
Durante nuestra visita a Finca Toli, ubicada en Jumilla (Murcia), fuimos recibidos por Agustín Carrión Guardiola, quien nos brindó una cálida bienvenida y compartió valiosa información sobre la explotación familiar. Más tarde, se unieron su hermano Pedro, responsable de las líneas de envasado, y su hijo Alberto, quien estaba preparando la lectura de su tesis doctoral para el día siguiente sobre el efecto de elicitores como ácido γ-aminobutírico (GABA), melatonina y ácido giberélico en el cerezo, bajo la dirección de Daniel Valero y María Serrano en la Universidad Miguel Hernández.




De izquierda a derecha: Alberto, Agustín, Pedro y Luis Elías.
Finca Toli cultiva 50 hectáreas de cerezo, con una producción máxima de 550.000 kg y una media anual de 380.000 kg. Entre las variedades plantadas destacan las tempranas Frisco, reconocida por su alta productividad y excelente tamaño de fruto, y Prime Giant (también conocida como Sunana), que ofrece frutos de gran calibre y excelente calidad organoléptica. En el grupo de media estación cultivan Santina, una variedad autofértil de color rojo oscuro y buena firmeza, y Sofía, con frutos de tamaño medio-grande y gran calidad gustativa. Finalmente, en el grupo de variedades tardías se encuentran Lapins, de alta productividad y buena resistencia al cracking, y Skeena, una cereza autofértil de gran calibre, excelente sabor y elevada resistencia al agrietado. En cuanto a Royal Tioga, no lo han introducido al solaparse en esta finca elevada, su maduración con otras variedades tempranas. El sistema de formación de los árboles es en vaso bajo, una estructura adaptada a las condiciones del terreno calcáreo y fragmentado de la finca, que facilita una buena aireación y exposición solar.
Agustín nos explicó que esta campaña viene tardía, con la cosecha prevista para comenzar alrededor del 20 de mayo. Este año, los árboles presentan un gran cuajado, lo que les está llevando a realizar un entresaque mediante poda para equilibrar la carga de los árboles y asegurar la calidad del fruto.
Su modelo de negocio se orienta hacia una alta producción por hectárea, alcanzando en algunas parcelas hasta 22.000 kg/ha, priorizando la cantidad sobre el calibre. Según nos comentó, este enfoque resulta más rentable hoy en día para su estructura comercial, además de contribuir a reducir la incidencia de cracking, un problema habitual en la producción de cerezas en esta zona. Agustín también señaló que el alto coste de instalación de mallas antilluvia no les resulta económicamente viable.
En cuanto a las instalaciones postcosecha, Finca Toli cuenta con un hidrocooler para la eliminación rápida del calor de campo, seguido de una doble línea de calibrado que permite la detección de defectos y la clasificación de los frutos por color y tamaño. Pedro nos comentó que cuando las condiciones de la fruta lo requieren, utilizan el fungicida Scholar (a base de fludioxonil) como tratamiento postcosecha para preservar la calidad. El envasado lo realizan en cajas de 2 y 5 kg, así como en tarrinas de distintos formatos utilizando flow-pack macroperforado. Durante la visita, les sugerí la posibilidad de instalar túneles de aire forzado, aprovechando el frío de cámara como complemento al hidrocooler, y el uso de films microperforados en el flow-pack para favorecer atmósferas modificadas que prolonguen la vida útil de las cerezas y mantengan los pedúnculos más verdes durante la exportación.
La visita fue muy agradable, y tanto Agustín, Pedro como Alberto se mostraron muy abiertos y receptivos. Fue una experiencia enriquecedora que nos permitió conocer de cerca las prácticas y estrategias de una finca que apuesta claramente por la innovación y la calidad en la producción de cerezas.
COT International en Murcia: Innovación varietal en cereza adaptada al clima mediterráneo
Nuestra siguiente parada fue la finca experimental que COT International mantiene en la Región de Murcia, donde tuvimos la oportunidad de conversar con Marie-Laure Etève, propietaria y directora técnica de esta empresa francesa especializada en la creación y edición de nuevas variedades de fruta de hueso. Aunque COT es especialmente conocida por su liderazgo en albaricoque, en los últimos años ha consolidado también un programa específico de mejora en cereza, centrado en la adaptación varietal a zonas templadas y con bajos requerimientos de frío (low chilling).
Marie-Laure nos mostró algunas de las variedades más prometedoras de albaricoque ya disponibles en su catálogo, así como la parcela de ensayo dedicada exclusivamente al breeding de cereza, desarrollada íntegramente en campo mediante cruzamientos y crecimiento a partir de semilla. En esta finca murciana, su programa de cerezos iniciado en 2015 tiene como objetivo la obtención de nuevas variedades que florezcan y se desarrollen con pocas horas de frío acumuladas, una condición esencial para el futuro del cultivo en zonas cada vez más cálidas.


A la izquierda ensayo de cruzamiento para la obtención de variedades low-chilling . A la derecha albaricoques de la variedad Pronto COT
Aunque durante nuestra visita no fue posible observar la variedad Sun Pop (COT 12-09) en campo, una gran apuesta de las obtenciones de COT International, Marie-Laure nos habló maravillas de esta variedad. Sun Pop es una variedad autofértil y semiprecoz, desarrollada por COT International fuera del marco del programa específico para zonas cálidas. Se caracteriza por su excelente sabor, textura crujiente, elevada firmeza y buena respuesta agronómica en zonas con acumulaciones medias de frío. Su maduración se sitúa aproximadamente dos semanas después de Nimba, posicionándola como una opción interesante en regiones de altitud media o latitudes donde se busca un equilibrio entre precocidad y calidad. Su perfil varietal ha generado gran expectación en el mercado por su potencial comercial.
Finca Sol Limonar: Royal Tioga, una apuesta temprana en la costa murciana
Tras nuestra visita a COT International, fuimos a comer a Molina de Segura, donde nos enteramos del apagón eléctrico que afectó a España y Portugal ese día, impidiendo las comunicaciones telefónicas. A pesar de ello, decidimos continuar con nuestro itinerario en busca de la Royal Tioga, y nos dirigimos a la finca de Manuel Cutillas, ubicada cerca de Molina de Segura. Aunque la recolección ya había finalizado y no encontramos a nadie en la finca, pudimos observar la infraestructura de 6.000 m² completamente cubierta, diseñada para la producción temprana de estas cerezas extratemprana en zona de bajo número de horas frio.
Así pues, nos desplazamos hacia la costa para visitar la finca Sol Limonar, propiedad de Pedro Murcia. Allí, nos recibió en plena campaña de recolección de sus 4 hectáreas de cerezas Royal Tioga, una de ellas bajo una cubierta compuesta por malla de sombreo y antilluvia. La malla de sombreo, que aún no estaba extendida, se utilizará durante el verano para reducir la temperatura y evitar la formación de frutos dobles, un problema que, aunque no muy presente en esta variedad, hemos podido observar. La intención de Pedro es cubrir las 4 hectáreas próximamente.




Este año, la recolección de Royal Tioga la han comenzado el 20 de abril, mientras que el año pasado se inició el 8 de abril. El objetivo de Pedro es adelantar la cosecha al 4 de abril en futuras campañas. En el momento de nuestra visita, los frutos recolectados tenían un tamaño mínimo de 26 mm, con una media de 28-30 mm y ejemplares que superaban los 30 mm, destacando por su excelente calidad.
La finca cuenta con 12.000 árboles en proceso de reconversión del sistema de formación, con el objetivo de reducir el número de ramas débiles y la alta concentración de frutos en las mismas, buscando un equilibrio en la carga y una mejor distribución que favorezca el desarrollo de frutos de mayor tamaño. Esta reconversión implica podas intensas para disminuir la carga y mejorar la estructura del árbol.
La recolección la realizan en un periodo de 10 días, con varias pasadas para obtener frutos más uniformes en color. Este año, esperan tener una producción total de aproximadamente 12.000 kg, teniendo en cuenta que la plantación está en plena reconversión. Hoy por hoy, no hay otra cereza en el mercado más que la suya.
Personalmente, la cereza Royal Tioga me pareció exquisita: sorprendentemente firme para una variedad temprana y con un equilibrio excepcional entre acidez y dulzor. Su textura crujiente y sabor intenso la convierten en una opción destacada para los mercados que demandan cerezas de alta calidad en las primeras semanas de la campaña.
Mas de Roc: Cereza de montaña con alma ecológica
Para finalizar mi recorrido por el sureste español, el 29 de abril visité las fincas e instalaciones de Mas de Roc, situadas entre Alcoy e Ibi, en la montaña de Alicante. Allí me recibió Aleixandre Beltrà Ivars, tercera generación al frente de esta empresa familiar con más de 60 años de trayectoria.
Mas de Roc gestiona actualmente 90 hectáreas de cultivo de cereza, de las cuales 40 hectáreas están dedicadas a la producción ecológica, lo que posiblemente la convierte en una de las mayores superficies de cultivo ecológico de cereza a nivel nacional. Cuentan con tres fincas: dos en zonas más tardías, entre 700 y 950 metros de altitud, y una tercera en una zona más temprana (650 m), dedicada exclusivamente a la cereza ecológica. Esta ubicación proporciona un microclima ideal para el cultivo de frutas de hueso, especialmente cerezas, con temperaturas máximas en las fincas tardías que no suelen superar los 30 °C, lo que favorece una maduración lenta y uniforme del fruto.
Los campos de cultivo están situados junto al Parque Natural del Carrascal de la Font Roja y algunos de ellos forman parte del área protegida Natura 2000. Entre sus valores, como empresa, destacan la importancia de compatibilizar el cultivo con el máximo respeto hacia estas reservas naturales y su paisaje.
Mas de Roc enfoca su producción más hacia la calidad que a la cantidad, dedicándose principalmente a la producción de variedades de cerezas tardías, finalizando la campaña entre el 15 y el 25 de julio. Su producción anual es de una media de 500.000 kg, teniendo un potencial de 1 millón de kg.




Aleixandre me comentó que en los últimos años, el exceso de calor en las zonas más tempranas, por falta de frío invernal, ha provocado el abandono del cultivo en estas áreas, trasladándose la producción de Montaña de Alicante hacia zonas más frescas como Villena y Alcoy, donde actualmente se concentra más del 50% de la producción de esta cereza bajo la protección de la Denominación de Origen. Este año, al igual que en otras zonas productoras, la campaña viene retrasada, pero el cuajado es muy bueno y se espera una buena cosecha.
Durante nuestra visita, Aleixandre me explicó los desafíos que se enfrentan con el seguro de la cereza. Actualmente, no pueden asegurar sus cultivos debido a la falta de una cobertura adecuada que se ajuste a la realidad productiva del sector. Esta situación se ha visto agravada por las inclemencias climáticas y la baja producción en las últimas campañas.
En cuanto a las instalaciones postcosecha, además de cámaras frigoríficas, disponen de un sistema de limpieza e hidrocooler previo a una línea de clasificado y envasado de la marca Multiscan. En la línea no utilizan ningún fungicida, y sus formatos de envasado son en cajas y tarritas con flow-pack macroperforado.









